19 de noviembre de 2009

Esa carita de idiota

Creí que mis pasos se habían hecho más lentos y la sonrisa no se borraba de mi cara, porque era primavera. Porque las flores están más lindas, porque las nubes se ven más románticas, porque las semillas de los árboles tienen más olor, porque un pajarito visita a diario mi terraza (really!!!)...

Pero una tarde en mi escritorio, sin flores, sin nubes, sin semillas, ni pajaritos, simplemente mirando la pared amarilla frente a mi con un paper que simulaba leer en las manos, noté que tenía la misma cara, la misma sonrisa. Y entonces lo supe... fué al revés!!!

Me había olvidado lo bien que se siente, volver a conocer, salir, conversar por horas, caminar... y pensar luego en el próximo encuentro, recordando lo que conversamos la última vez, lo que decía el último mensaje, mientras simulo trabajar. Sonreir en la micro porque me acordé de algo, aunque el mundo te mire extrañado.

Lindo, muy lindo. Pero... ¿Por qué será que uno siempre temina poniendo esa carita de idiota?

3 de noviembre de 2009

Fellini y Enriqueta

Los amo

1 de octubre de 2009

Maestro

Liniers... es raro pero muchas veces me veo identificada en sus dibujitos.



En estos casos es genial tener un advisor comprensivo, al que le puedo decir sin problemas que no tengo ideas nuevas hace dos semanas y que probablemente no se me va a ocurrir nada hasta que termine de ordenar un desastre dentro de mi cabeza... o me acostumbre a vivir con él. Y el buen advisor responde que asi es la vida, y me manda a hacer trabajos de simio, de esos de copiar cosas de una tabla a otra, buscar el infinitésimo dato, buscar referencias y comparar con el dato de por allá... un trabajo ideal para distraerse y no sentirse perdiendo el tiempo (porque algún dia teníamos que hacerlo), pero que a la vez no requiere ningún esfuerzo mental.
Y ya encontradas todas las referencias, sólo me quedan... 105 papers por bajar, y en los cuales buscar cómo se determinó un parámetro, para ver si el dato es confiable o no. Lindo no?

30 de septiembre de 2009

Liniers


Yo prefiero uno que otro porrazo de vez en cuando. Además... con el tiempo vas aprendiendo a caer bien

25 de marzo de 2009

Recuento

Y bue.... siglos que no escribo y es que he estado bastante ocupada. Navidad, año nuevo y la mitad de enero la pasé en Arica, en casa de mi suegra.


Volviendo a Santiago se vino la Sochias, donde por primera vez me tocaba presentar una charla sobre mi trabajo.

Luego... trabajando a full para sacar un paper sobre los primeros resultados de la tesis. Aún no sale, pero ya estamos casi casi (esperando los últimos datos desde Inglaterra para hacer la versión final de los gráficos). La idea es mandarlo a más tardar en abril.
Al menos el paper que tenía pendiente con Marcio hace siglos ya está publicado (salió en enero en Astronomical Journal).

Entre medio pasó mi cumpleaños, donde me auto-regalé una nintendo wii. Ya era hora de mimarme un poco :P

Y en marzo se me vino una conferencia en Tucson (Arizona) donde me tocó exponer en inglés frente a todos los cabrones del tema. Tenía un poco de susto a la parte de las preguntas, pero todo salió perfectirijillo. Claro que el tercer día de la conferencia me agarró un refrío que me dejó en cama un día. Al menos estuve de lo más bien los dos primeros días de charlas, donde se hablaba bastante de evolución (que es mi tema), así que pude conocer a varios de los peces gordos :P


Y ya de vuelta en la oficina, sigo esperando datos para terminar mis gráficos. Y por mientras... leer, leer y leer

7 de febrero de 2009

Calor

2 de diciembre de 2008

LCO

Puede que sea muy lindo.... pero definitivamente no es lo mio. Me estresa estar acá, y hacer algo mal. Y entonces me pregunto si escogí bien...

16 de septiembre de 2008

De tontas y tetas

Estos últimos dos dias me quedé en mi casita tratando de descifrar y combinar las equaciones de 3 papers. A la hora de almuerzo, me acompañé con la tele... aunque a esa hora dan pura porquería, siempre es gracioso ver las cosas por las que reclaman en "caso cerrado". Durante los comerciales, quedé impresionada con los títulos de dos culebrones que se promocionaban. Primero me topé con "las tontas no van al cielo" y cuando ya creí que nada más me impresionaría, aparece un comercial de "sin tetas no hay paraíso", donde una tipa le contaba a su amiga que se había acostado con no se quien, y que como fuera le sacaría plata para ponerse tetas
O_O

¿Está la tele realmente TAN mal, o soy yo la que está pasada de moda?

14 de septiembre de 2008

Aburrición

Hoy pensaba salir a andar en bicicleta, pero el único amigo con bici al que le parecía la idea, nunca respondió... y que lata ir sola. Asi que anoche me quedé viendo Prison Break hasta muuuy tarde, y hoy desperté más tarde aún. Por culpa de eso, me perdí una invitación a almorzar de mi vecina y una caminata por parque bustamante... demonios, con lo lindo que estaba el día.

Asi que, como siempre, pasó a ser otro Fomingo. Aunque, para variar un poco, me di un baño de espuma en la tinita, y luego me las di de cocinera y preparé brownies con nueces... mmmm, está empezando a salir el olorcito, y parece que me lo voy a comer solita :P

Por suerte se viene el 18, y hay harta invitación para no aburrirse.

18 de junio de 2008

El fenómeno Facebook

Hace tiempo no me aparecía por acá. Y después de ver un resúmen que Jorge Diaz (alias newton) hizo en su blog, pensé que quizás podría hacer lo mismo. Pero la verdad es que ya no vale la pena.

La razón… después de haber pasado por myspace, blogs, picasa, msn, fotolog y cuanta cosa aparecía (de puro ociosa), me quedo con el sitio que reúne todo esto: Facebook
Tiene perfil, búsqueda de gente, fotos (con la genial aplicación “etiquetar” que te deja señalar a alguien o algo dentro de una foto), juegos, chat… en fin, todo en uno y gratis. Y lo mejor es la increíble cantidad de gente que ya lo tiene. Me he encontrado con gente que pensé que nunca más vería en mi vida… esos compañeros que hace 20 años no veía :P

Así que hasta que no tenga alguna anécdota que realmente valga la pena contar por acá, me quedaré dando vueltas por allá, y este blog se queda en pausa xD

1 de abril de 2008

Gripe

El fin de semana fuimos a las termas de Cauquenes. En una de tantas conversaciones, mi madre me recordó que llegaba la época de los resfríos. Aludiendo a la alergia que me dió el año pasado luego de ponerme la famosa vacuna antigripal, me recomendó una vacuna en pastillas, que se vende en las farmacias de homeopatía.

Pensaba comprarla ayer lunes, pero la gripe se sintió amenazada y apresuró su camino hacia a mi. Ahora estoy en cama, con dolor de cabeza, ojos, nariz y garganta... gastando kilos de comfort.
Pero definitivamente lo peor de todo... estoy aburrida. ¿Por qué la gripe tiene ese poder de hacerte sentir tan mal que no tienes ganas ni de ver TV, ni de leer, ni de nada?



¿Dónde me consigo este maravilloso gorrito?

9 de marzo de 2008

Soy un gato viejo

Soy un gato viejo. Me gusta estirarme, dormir mucho, acurrucarme y ronronear cuando me hacen cariño. Soy floja, y no hay mejor panorama para un domingo, que quedarme en casa sin hacer nada productivo. Si bien me gusta la buena mesa, la mayoría de las veces prefiero la insípida comida envasada, antes que cansarme en perseguir a un delicioso ratón. Y que decir del agua… si tengo ropa puesta, que ni se me acerque una gota. Nada más desagradable que caminar toda mojada, y con los lentes llenos de gotas que no me dejan ver.

El viernes hubo carrete, pero no fui. Estaba lloviendo mucho, con rayos y truenos, y como buen gato viejo, agotada de una larga semana y con dolor de rodillas por los cambios atmosféricos (cosas que se sienten desde cierta edad), me quedé en casita, tomando té caliente, envuelta en una frazada de polar, y con un guatero en la espalda… mirando como el cielo se iluminaba con los relámpagos, y la lluvia caía más torrencialmente luego de cada trueno .

Seré un gato viejo, pero me gusta. Disfruto cosas que antes no valoraba, con más calma, mayor contemplación, y la vida ya casi no me estresa. Creo que voy por buen camino, y cada día estoy mejor conmigo misma, más tranquila, más feliz… más completa.

6 de marzo de 2008

Un dia tranquilo?

Hoy pensaba pasar un tranquilo día en casa, de esos de no hacer nada, ver mucha tele y dormir harto… porque hace rato lo necesitaba. Pero….¿por qué será que siempre hay un pero?

Me quedé en casa y vi mucha tele, pero de dormir… pocaso. No había caído en cuenta de que esos bellos pastos verdes con canchas de tenis que se observan desde el nuevo departamento, tan apacibles en verano, pertenecen a una universidad (facultad de economía de la chile, creo). Si a eso le sumamos que esta semana todo el mundo entró a clases, y que se vienen los mechoneos, los apacibles pastos se convierten en un campo de tortura, con pruebas infestas para los pobres recién ingresados, y con torturas para los vecinos como yo: animadores, y música muy pero muy fuerte. Aunque la música podría tolerarse, pero los gritos del animador.

Y bue… otro día será. Parece que hoy no era día para hacer planes.

18 de febrero de 2008

Y me alcanzaron los 27

Cuando me preguntan por mi número favorito, no se me pasan por la mente los números de un dígito como a la mayoría de la gente. Yo digo sin pensarlo: “27”. Pero siempre presentí que, como edad, no sería buena. Con los años una se va quedando cada vez más sola, porque inevitablemente los amigos se van distanciando, ya sea porque se esparcen por el mundo, se casan o simplemente se dejan estar….Hasta que entras a una nueva etapa, la de los hijos, y dicen por ahí que no vuelves a sentirte sola nunca más (y que a ratos añoras el pasado cuando tenías tanto tiempo para ti misma). Pues yo estoy en la etapa intermedia. Ya comenzaron a abandonarme, y los hijos no se planean aun.

Esta mañana cuando llegué a la universidad, no hubo abrazos ni felicidades al entrar. Sólo una paloma sin cabeza en la entrada del departamento de astro…¿mal presagio?

Con el bendito corte de luz del fin de semana, no logré trabajar en nada hoy. Por más que reinicié y reinicié los computadores, no había caso de conectarme a neutrino. Hasta que al fin lo logré, y me salió con que mi clave era incorrecta (y ahora???). Comienza la maldición de la paloma muerta.

Luego traté de hacer valer mis derechos para ir gratis al cine, pero en todos lados me dijeron que ya no bastaba con mostrar el carné, sino que había que ser socia del cine… plop. Pero ya estaba con las ganas, así que fuimos igual. “El Barbero Endemoniado” o algo así tradujeron la peli (la última de Tim Burton). Pagaría por tener una foto instantánea del momento en que nos miramos con Aldo, cuando empezó la peli y nos dimos cuenta que era un musical. Demonios!!! De seguro fue la paloma XD

Al final… era tan, pero tan mala, que nos reímos todo el rato (y todo el resto del cine también) y terminó gustándonos… Mucha sangre y predecible… De culto jeje, como las de zombies.

Al fin en casa, sentada fumando, apagando fósforos mientras pido mis 3 deseos. Claro, ayer me festejó la familia, pero no alcancé a pedir deseos porque las velas las sopló mi sobri. Y menos mal, porque es mala suerte pedirlos antes. Pero…. Los tontos no cachan que ayer NO me dijeron feliz cumpleaños porque era mala suerte, y tenían que llamar hoy???? Nunca más lo celebro antes.

PS: gracias Cata por ser el único mail de cumpleaños, de entre los 7 que llegaron, que no resultó ser de una tienda comercial. Te quiero amiguis XD

11 de febrero de 2008

De mudanza

Siempre me habían hablado de lo insoportable que eran las mudanzas, algo con lo cual yo no estaba de acuerdo. Primero que todo, porque nací y viví en la misma casa por 22 años, y cuando al fin me fui de ahí tenía tan pocas cosas, que con dos viajes de auto estuvimos listos. Luego de 4 años, me volví a mudar, pero esta vez fue aún más rápido. Una mochila llena de ropa y un taxi a casa de una amiga (te quiero Paulita), mientras buscaba un lugar definitivo. En verdad creo que eso ni siquiera fue mudanza, fue solo un borrón y cuenta nueva. Además que esa vez tuve taaanta suerte, que el primer departamento que fui a ver me gustó y lo arrendé… en el mismo edificio de mi amiga :P

Llevo poco más de un año viviendo en ese depto, que es lindo, bien ubicado y cómodo para mí… pero no para dos. Así que, cambio otra vez. Pero esta vez, parece que el fantasma de las mudanzas tediosas me alcanzó. Volviendo de las vacaciones de Arica, comencé con calma a buscar departamentos en portalinmobiliario, emol y cuanto sitio encontraba. Una semana estuve así, reuniendo información, teléfonos y llamando para ver si cumplían con todas las exigencias de mi querido gargamel. Luego vino el día de conocerlos… calor de enero, mucho caminar y 8 departamentos visitados. Sólo uno fue lo suficientemente bueno como para que el cansancio me convenciera de que ese estaba bien y que no tenía que seguir buscando. Luego las llamadas a la corredora. Que si me gustó, que lo tiene que ir a ver mi pololo para ver si a él también le gusta, que si le gustó, y que lo arrendamos… Y luego el ir y venir de papeles. Datos míos, datos de mi aval, 3 idas a la corredora (al otro lado de Santiago), dos idas a la notaría, y finalmente las llaves en mis manos. Bien, se acabó y al fin me puedo poner a trabajar… ilusa. Ahora venía la parte de meter todo en cajas… ¿cómo he sido capaz de acumular tanta mierda en un año? Debería botar la mitad de las cosas que tengo, incluyendo ropa, adornos, revistas, recuerditos inútiles varios… pero no me da la cabeza para pensar que se queda y que se bota. Así que todo se fue a cajas tal como estaba. Si bien podría llamar a una mudanza para que se llevara todo, preferí llevarme algunas cosas antes, para empezar a ordenar. Sobre todo porque la mudanza no tiene horario disponible recién hasta una semana más. Ayer fueron dos autos de mi madre repletos de cosas, y hoy me pasaré en la tarde por el new depto para empezar a armar repisas y ordenar lo que ya está allá. Lo ideal es que cuando la mudanza se lleve lo definitivo (llámese TV, cama, refri…) se pueda habitar una casa ordenada desde ese mismo día (porque ya no quiero seguir durmiendo rodeada de cajitas).

Lo se, ando idiota, enojona e hipersensible, y es que en verdad estoy cansada, y más que cansancio físico, es cansancio mental. De sólo pensar que aún quedan cosas por encajar, cosas por ordenar, papeles de salvoconducto que ir a buscar al centro y luchas con los del teléfono, el cable y el internet para que hagan los traslados correspondientes (porque en el nuevo edificio no hay triple pack, y hay que contratar todo por separado)… Pero al menos en una semana más ya habrá terminado y podré al fin dedicarme a trabajar en el paper (si, aún no está listo).

Creo que esta vez si aprendí que las mudanzas son odiosas. Lo bueno… las cosas perdidas que reaparecen (como mi anuario del colegio que ni me acordaba que tenía) y empezar con una casa completamente limpia y con todo en su lugar.

2 de febrero de 2008

Falling

Como mis más cercanos sabrán, mi canción favorita es.... bueno, en verdad es “Canon in D” (de Pachelbel). Pero si nos vamos sólo a las canciones con letra, mi favorita es definitivamente Falling (de Lacuna Coil). Esa canción me produce algo especial desde la primera vez que la escuché, tanto por su melodía, como por la letra.

Hoy, de ociosa en youtube, encontré esta versión que me pareció notable. Algún fanático de Lacuna Coil y de Samurai X (serie de animé que no he visto, pero está entre mis pendientes), la usó para hacer un videito de la serie. Debo haberla visto 20 veces seguidas hoy, y por eso preferí postearla por aqui :P

No more coments… ahí va el video

Some days I cry alone,

but I know I'm not the only one

I'm here and another day is gone

17 de diciembre de 2007

¿Los hombres son de marte, las mujeres son de venus?

¿Será cierto? ¿En verdad somos tan diferentes?

Hoy empecé a leer ese libro. Dicen que es bueno, pero creo que me voy a demorar más de lo que pensaba... la primera página de la introducción ya requirió de una urgente visita al baño en busca de confort.

¿En que momento me empezaron a afectar tanto estas cosas? ¿En que momento deje de ser un niñito asentimentado, y me convertí en una mujer más?

Ahora supongo que hay dos opciones. Asumir mi nueva condición y tratar de acostumbrarme y entenderme (ojalá el librito ayude) o sacar todos mis trucos bajo la manga para volver a encerrarme en mi burbuja de niño asentimentado... Es dificil, y no me decido por ninguna. Si bien ahora lloro mas que antes, también siento mas que antes y eso me lleva a que los momentos buenos sean más buenos que los de antes. Me siento más viva, más humana, y creo que pasarlo mal a ratitos vale la pena por sentirse así.

Mmm... no se nada... tengo neblina en la cabeza, y solo se que estoy en una transición y necesito avanzar, no se si hacia adelante o hacia atrás, pero necesariamente avanzar. Veremos si sale algo bueno de acá.

PS: Usualmente no comento estas cosas acá, pero luego de una desesperada búsqueda e infructuosos intentos de recuperación de la clave de mi otro blog (detinado a las mamonerias que no quiero que todos lean), me rendí, y la necesidad de escribir fue mas fuerte.

12 de diciembre de 2007

Vacaciones

Suena raro, ni yo me lo puedo creer, pero asi es. ¡¡¡Estoy de vacaciones!!! Ufff hace años que quería decir eso :P
Y al fin no quedan más cursos, y ninguna prueba más en toda la vida (creo XD). Los 2 años de cursos de doctorado se han terminado, y ahora sólo queda una laarga tesis, sin más horarios ni tantas presiones.

¿Ahora? Una semanita para comprar los regalos de navidad (si, estos últimos años no he podido tener todo comprado ya en octubre como antes). Y de ahí, a Arica los pasajes, a respirar aire decente.

¿Y a la vuelta? Pfff... se vienen varios cambios, todos buenos creo. Pero de eso no me preocupo hasta fines de enero :P

2 de diciembre de 2007

Mal dia... cuando nada sale bien

Todos hemos tenido días en que no queremos hacer nada… de hecho, creo que esos días son necesarios de vez en cuando. Pero mucho peor es querer hacer y que tu cuerpo no te deje. Y luego piensas que todo lo que hiciste ese día fue peor, y que hubiese sido mejor quedarse durmiendo.

Ya después de pasar 3 días en cama con mi querido visitante (un apestoso resfrío de verano), kilos de tapsin, pastillas para la garganta y jarabe para la tos, hoy decidí levantarme.

Mi primer intento fue cocinar, o bueno… calentar la sopa que me había dejado Aldo. Puse la olla tapada al fuego, sin mirar si había sopa adentro, olvidándome que me la había tomado ayer. Si lo se… puta la mina tonta (pero siempre se le puede echar la culpa a la fiebre :P). Peor aún, cuando empezó a quemarse pensaba: “a los vecinos se les está quemando algo”… hasta que ya no podía respirar sin notar mi casa llena de humo (para eso también hay excusa… tengo la nariz tapadísima :P). Y cagó LA olla. Resalto LA porque era LA olla de mi casa. Así que Zelaya me auspició por esta semana con una, hasta que compre otra (esta semana es imposible comprar, ya que se viene el condensado fin de semestre todo en una semana: martes, jueves y viernes)

E ntre todo este jugo… se oían ruidos y gritos, y de repente unos fierros. Me paré de un salto a mirar por la ventana, y tan copuchenta soy, que me pare muy rápido y di vuelta todo el jugo en la cama. Había volado un colgador de ropa por la ventana, y una mina abajo recogía sus cosas entre los autos… habrá sido un accidente (pensó la tonta… que sigue echándole la culpa al resfrío :P). Le estaba contando a la Paula, cuando escucho mas gritos, ahora de la mina… Me asomo otra vez y el tipo estaba colgando por la terraza (justo debajo mío, o sea… piso 13). Cabezas asomadas mirando por todo el edificio. Otro tipo lo subió, y no entendí bien como fue el jugo, pero uno le gritaba al otro que se fuera… toda una teleserie. Luego llegaron los bomberos, y a falta de uno, 3 carros. Debe ser que varios vecinos se urgieron y llamaron. Pero llegaron cuando ya estaba todo en calma. De ahí se veía a la mina abajo, declarando con los pacos jejeje. Fue la teleserie de mi edificio jejeje.

Después de todo ese jugo, decidí levantarme. Mi principal motivo: cambiar las sábanas. Pero como hoy me había sentido mejor y no había amanecido con fiebre, decidí hacer aseo completo y ordenar los kilos de ropa que lavé justo antes de enfermarme y que seguía arrugada en sus bolsas, para después dedicarme a hacer parte de la presentación que tengo que exponer el martes. Digo “parte”, porque el 90% del material que necesito está en mi oficina. Pensaba traérmelo el viernes pero… ups, tenía fiebre y no fui. Claramente no me acordé de pedir que me lo trajeran tampoco.

Pero no salieron las cosas como pensaba… empecé a sacar las sábanas y a ordenar ropa… hasta que me fui al piso. Parece que los 3 días en cama, la garganta mala, la nariz tapada y el chocapic en vez de almuerzo (ya saben… quemé la olla) me dejaron agotada, y ahora siento que tengo fiebre otra vez. Ahora tengo unas sábanas tiradas en la ropa sucia, y las otras tiradas encima de la cama… ¿estaré esperando a que se pongan solas? Jejeje, puede ser. Naaa, necesitaba sentarme un rato a descansar antes de ponerlas. Además se que apenas las ponga me vuelvo a tirar como una foca en la cama hasta mañana, así que quería estar un ratito sentada en mi “living-comedor-cocina”. Muerta de calor, escribiendo para desahogarme y tomando tapsin. Con infinitas ganas de fumar, pero con necesidad urgente de mejorarme para poder terminar el semestre tranqui.

¿No tenía que hacer la presentación? Naaa, me dolió la cabeza. Pero mañana me encierro en mi oficina y doy mi último esfuerzo para dejar eso perfect. No me gusta eso de la nota P (de pendiente). Aunque si todo el mundo normal termina el 14, no se por qué a alguien se le ocurrió que las presentaciones del trabajo guiado fueran 10 días antes... pero bueno. Lo mío esta listo y solo es hacer el ppt y recuperar la voz para poder decirlo con dignidad.
Esta vez si voy a hacer una presentación el día antes, aunque nunca me gustó hacer eso, porque me estreso y me sale mal. Pero hace rato que alguien me dió una poción mágica, y ahora todo lo académico me importa y me estresa menos que antes (Y quizás es la clave por la que me volvió a ir bien :P)

¿Y ahora?... me siento un poco tonta, un poco inútil y un poco sola (asi me bautizaron nomás). Pero creo que ando más sensible por el resfrío. Si pudiera moverme sin jadear como perro asmático, me iría a dar una vuelta a Lyon con Providencia, donde "se regalan abrazos". Porque hoy hasta el teléfono se enfermó. Mejor ya pongo las sábanas y me voy a echar... y me quedo escuchando a Serrano…

“Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer

limpiando la ciudad de espectros,

te oiría hablar en sueños

y abriría las ventanas.

Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza.

2 de noviembre de 2007

Parte 4: Un día que SI valió la pena

El miércoles sólo habría charlas por la mañana, así que me levanté dispuesta a ir a la charla de Andreas (la primera) para en la tarde arrendar un auto con los chicos. Pero mi compañera de cuarto me hizo una propuesta indecente. Había contratado un tour de 50 dólares por todo el día, con todo incluido, con visita a dos parques nacionales.

Me pasé toda la ducha pensando, que si iba, Andreas me mataba. Pero que va… el eco de las palabras de mi compañera resonaba en mi cabeza “Vas a volver a Chile, y cuando te pregunten que conociste, vas a responder: El hotel. ¡Que fome!”. Así que me decidí, y bajé a la agencia que estaba en el mismo hotel a ver si aún quedaban cupos. Y sip. Me dijo que quedaban aún 4 cupos. Así que me puse a buscar a mis compañeros. En el desayuno no me topé con nadie, y cuando ya iba decidida a ir a buscar mis cosas para largarme, me encontré con la Claudia. Ella lo pensó 5 segundos y aceptó, así que sin saber más del resto, nos arrancamos al tour. Le alcanzamos a avisar a Iván, que nos miró con espanto porque íbamos a faltar a la charla de Andreas. Pero bueno, ellos se habían pasado toda la tarde anterior jugando pin pon, mientras yo me congelaba dentro de las salas de charlas. Así que estaba en mi derecho de arrancarme al menos una mañana.

A las 9 llegaron 7 jeeps 4x4 descapotados, y partimos al tour. Iba la mitad de los profes del congreso :P

En nuestro bus íbamos con puros argentinos. La tía Zulema con Kito (dos astrónomos adorables que llevaban 43 años de casados), Estela y Lilia (dos astrónomas mas) y el marido de Lilia (geofísico). Todos los jeeps en hilera, con las músicas respectivas a todo volumen.

Nuestra primera parada fue en el Parque nacional “Cerro Copey”. Desde ahí se tiene una vista de todo un lado de la isla, y parte del continente ( que está a 23 kms).

Ahí tuvimos nuestro primer encuentro con “la tía”. Una venezolana prendía que andaba con su hija y su sobrina, que eran buenas pal hue… Y conocimos lo que llamaban la enfermedad de la “virulea”: mucho tiempo que no cul…

Todo ese día fue un chiste. Los choferes-guías-camareros (las hacían todas) hablaban todo el tiempo en doble sentido, y mas encima en cada parada teníamos derecho a tomar lo que fuera del minibar que andaban acarreando.
De ahí nos fuimos a la capital de la isla: “La Asunción”. 20 minutos visitando la iglesia y algunas tiendas, aunque en todas vendían sólo objetos religiosos, así que no consumí nada. Lo que me gustó fueron las hamacas, pero estaban caras.

Luego partimos rumbo a otro parque nacional: “Manglares de La Restinga”. Unas lagunas de agua de mar donde anduvimos navegando unos 40 minutos.

De ahí su buen almuerzo, todo incluido, y partimos hacia la playa “Punta Arenas”, al otro extremo de la isla. Ahí estuvimos como una hora, y partimos a lo que llamaban “masaje de culo”. Un rally 4x4 por unas dunas. Estela estaba nerviosa, y no entendía por que teníamos que pasar por el barro si podíamos pasar por el lado. Pero la tía Zulema iba demasiado feliz.

Finalmente partimos hacia el mirador “Morros de Constanza”, a ver la puesta de sol

Volvimos al hotel como a las 6:30, para terminar el día en el jacuzzi antes e cenar.
Si no hubiese sido por ese día, creo que me habría vuelto loca :P

Si quieren ver todas las fotos (advierto que son muchas), vayan a mi álbum en picasa ACA

Infierno en Venezuela, Parte 3

Y llegamos al aeropuerto antes de las 4. El vuelo salía a las 5:40. Nuestra conexión en Caracas era para la 8:20, así que andábamos con el tiempo justo. Llegando al mesón, nos dicen que había un atraso de 40 minutos por mal clima en Caracas. Cuando terminamos de hacer los check-in, ya íbamos en una hora de atraso. Al final el avión salió como a las 7.

Yo ya sabía que habíamos perdido el otro vuelo, pero tenía la infantil confianza en que Lan respondería por todo, puesto que le habíamos comprado el paquete completo a ellos, y ellos tenían la culpa de poner una conexión tan apretada.

Aterrizamos en Caracas a las 7:40 y empezó la carrera. Yo sacando la maleta de la Paula, mientras ella corría a las oficinas de la aerolínea a pedir que nos esperaran en Lan, que ya llegábamos.

Luego nos fuimos al aeropuerto internacional. Ya ninguno corría. Iván me decía que no se urgía porque ya habíamos llegado. Yo ya no me urgía, porque conozco a Lan y sabía que llegando media hora antes del despegue, ya lo habíamos perdido.

En efecto. Llegamos y las oficinas de Lan ya estaban cerradas. No volaba una mosca. Quedaba media hora para que el avión saliera, y en la pantallita titilaba el “boarding”. Éramos 8 giles mirando con cara de “¿y ahora que?”. 5 de la católica (Caquin, Rob, Iván, la Paula Aguirre y yo), dos de la Chile (Nicolás Tejos y Giuliano) y Rodrigo Carrasco (de Geminis). Este último tenía experiencia en viajes, y fue quien tomó el mando. Subió a las oficinas de Lan, y volvió al rato diciendo que iba a bajar un tipo de Lan, apenas despegara el vuelo… perdimos la última esperanza de que nos dejaran subirnos.

A los diez minutos bajó el tipo, José Blanco (no me olvidaré nunca de ese nombre). Empezó a hablar una sarta de idioteces. Que la culpa era de Conviasa (la línea Venezolana), que Lan no se hacía cargo, que mas encima teníamos que pagar una multa de 100 dólares cada uno, y que iba a ver si nos podía meter en el vuelo del día siguiente… si encontraba cupos. No había caso de hacerle entender que habíamos comprado un paquete en Lan, y que si la conexión falla es culpa de ellos por vender esas conexiones. Si incluso cuando tomamos el avión de Conviasa desde margarita, nos advirtieron que ese tiempo entre conexiones era ilegal venderlo, porque un avión tiene derecho a atrasarse hasta 3 horas.

El tipo se cerró en que no, no y no. Se llevó un par de gritos de los chicos. Yo ya no quería más guerra, total el avión se había ido y no creía que él nos pudiera resolver nada, simplemente porque no tenía ganas.

Luego nos fuimos a ayuda al cliente, y Rodrigo estuvo 2 horas llamando a todos los hoteles de la lista pa ver donde nos quedábamos. Mientras con la Paula bajábamos a dejar constancia en el instituto nacional de aeronáutica, o a fumar. Y cada vez que volvíamos era lo mismo… nadie tiene cupo. Esa noche había una fiesta en Caracas y estaba todo lleno. Hasta que al fin conseguimos algo, pero era un hotel 4 estrellas, y salía 100 dólares la pieza para 2. Bueno, allá nos fuimos. Yo me habría quedado en el aeropuerto, pero decían que era peligroso, y además queríamos encontrar internet para poder avisarle a todo el mundo que no llegábamos.

Tomamos unos taxis a Caracas (porque el aeropuerto queda en la costa, y Caracas en la punta del cerro). 180 mil bolívares por cada auto (como 83 dólares al cambio oficial). Nos iba a hacer una rebajita, pero pedimos boleta, para ver si después podíamos cobrarle algo a Lan.

Llegamos al hotel casi a medianoche. La primera pregunta lógica fue: “tienen internet”. Sip, había un computador para todo el hotel, que parecía que funcionaba a cuerda, y que sólo tenían disponible hasta las 12:30. Así que ahí empezamos a hacer fila para usarlo, porque todos queríamos avisar que no llegábamos. Un mail cortito a Aldo, sin mucha explicación, y que pasara el siguiente. Pero era lento, así que Giuliano no alcanzó a avisar. La Paula prefirió avisar por teléfono, porque el pololo la iba a buscar al aeropuerto a las 7 de la mañana, y podía ser que a esa hora ya no leyera el mail.

Nos fuimos a dormir por primera vez sin poner el despertador, y desperté al día siguiente como a las 9 de la mañana. Pensábamos que ya que el hotel tenía piscina, podíamos aprovechar de tostarnos un poquito para no volver a Chile igual de blancos… pero nop… estaba lloviendo.

Con la lluvia de lado y unas ventanas que había en el baño, se nos mojó todo. Asi que metí toda la ropa en bolsas.

Luego desayuno, solo comiendo tostaditas y te porque todavía sentía mi pancita delicada. Y de ahí aprovechar un ratito más de internet para explicar bien lo que nos había pasado.

A las 2 nos fuimos al aeropuerto a pelear de nuevo, porque se suponía que a esa hora abrían la oficina de Lan y nos tendrían respuesta. Pero cuando llegamos allá preguntando si nos podíamos ir ese día, la respuesta fue un desinteresado “no se”. Así nos tuvieron esperando hasta las 7 de la tarde, a que terminara el check-in de todo el mundo normal, para ver si quedaban cupos. Mientras yo sentía como mi amígdala derecha se empezaba a inflar y terminó agarrándome hasta el oído. Principio de amigdalitis, pensé. Y Rodrigo me ofreció unas pastillas de penicilina y un desinflamatorio, pero para tomármelos solo había una cosa… juguito rojo. A los 10 minutos estaba transpirando, ya ni me podía sostener en pie (Si ven la foto al final, yo ya estaba en ese estado).

A las 7:30 recién nos dijeron que si podíamos irnos, pero solo hasta Lima, porque allá teníamos que ver si había cupo Lima-Santiago. Y por supuesto, si nos cobraron la multa, aunque nos hicieron “la atención” de dejarla en 80 dólares… imbéciles. Si ya habíamos cambiado a bolívares los 100 dólares.

Empezó otra vez la carrera a la enorme fila de inmigración, donde a nadie le importó un comino que fuésemos atrasados. Yo no podía hacer la fila como un ser humano normal, así que mostré toda mi indignidad tirada en el piso, avanzando de culito cada vez que alguien pasaba, mientras se escuchaban los llamados al vuelo. Cuando al fin me tocó pasar a mi, se escuchó el “ultimo llamado para el vuelo Nº no me acuerdo”… así que debí haber corrido, pero no me dio el cuero. La puerta de embarque no podía estar más lejos, y llegué apenitas, aprovechando de avisar que aún quedaba más gente después de mí en inmigración. Entré al avión y no había nadie. Claro, los chicos corrieron al Duty Free a gastarse los 50 mil bolívares que nos quedaban. Yo me los quedé… y ahora no se si limpiarme el trasero con ellos o que demonios, porque una vez que te subiste al avión, ese billetito pasa a ser un simple papel sin valor.

Empezó mi show en el avión. Me dieron asiento al medio, y yo rogaba por un pasillo (ya saben, para poder correr al baño). Un tipo que tenía a la polola en otra fila, me ofreció cambiarme a ventana para quedarse al lado de ella. Acepté, aunque estaba más lejos de poder salir al baño, por el hecho de que después sería más fácil cambiarle a alguien un pasillo por una ventana. Y lo logré… expliqué mis motivos y me volví a cambiar, con una pareja de astrónomos precisamente.
Partió el vuelo y sentía que me iba a desmayar… mirando atentamente la bolsita de mareo. Pero aguanté hasta que el avión se estabilizara y apagaran la señal de abrochar cinturones, para correr al baño. Vomité todo el juguito rojo… El alivio que sentí después de eso es indescriptible.

De ahí me fui conversando con la astrónoma, argentina, que se había quedado un día más en el hotel y contaba más horrores. Ese último día había una fiesta por la inauguración de un nuevo edificio en el hotel, y estaban los dueños, españoles. Extrañamente ese día todo funcionaba. No había colas de check-in ni check-out, no había malos tratos y había eficiencia. Que rabia me dio, aparentando normalidad frente al jefe. De todas formas me contaba que el restaurante de pastas estaba cerrado, porque ahí estaban todos los españoles, así que tuvieron que comer en el casino principal. Cuando de pronto vio una rata que pasó entre las sillas, y una chica tratando de aguantarse para no gritar. El padre de la chica le explicaba que ella les tenía fobia a los ratones. A esas alturas ya nada me podía sorprender.

Arriba del avión yo ya estaba bien de la guata, pero la garganta me dolía mucho, y tenía frío. Claro… estaba con fiebre. Pero mi puesto no tenía frazada. Pedí una al azafato, quien me dijo con cara de pena que solo se ponían 2 por cada 3 asientos. Queeeee…. ¿Y si yo pago un pasaje completo no tengo derecho a frazada por llegar de tercera a mi fila de asientos? En todo caso el tipo estaba apenadísimo, y me decía que el mismo encontraba que era una vergüenza. Era peruano, y se notaba el cambio de trato hacia los clientes. Ya me sentía un poco más cerca de casa.
En otra de mis idas al baño me encontré con la tía Zule (otra argentina, demasiado buena onda), y conversando un rato con ella le conté lo de las frazadas. Me regaló la suya porque no la iba a usar, y ahí si me tapé y me fui más feliz. Aunque no dormí nada, por el dolor de garganta.

Llegamos a Lima, y a correr otra vez. Fue increíble bajar del avión y escuchar un grupo folclórico tocando música andina. Al fin se había terminado la salsa-regetón.

Corrimos al mesón de Lan a preguntar que debíamos hacer. En 2 minutos explicamos todo el problema, incluido el hecho de que teníamos que sacar las maletas pero que no podíamos salir porque no queríamos tener que volver a pagar la tasa de embarque. Uno de los chicos de Lan nos pidió los ticket de maletas y corrió el mismo a buscarlas todas. Se portaron un 7. La niña del mesón llamaba y escribía, escribía y llamaba, tratando de buscarnos asiento en el avión que fuera. Había dos vuelos que salían pronto, y si no cabíamos ahí teníamos que esperar 8 horas mas… por lo menos.

Amé a los peruanos con todo el corazón en ese instante. Primero la niña logró meternos a los 8 en un avión que salía en 40 minutos. Y el chico de las maletas corrió a subirlas. Pero a los diez minutos nos dice que estaba llegando mas gente al vuelo (los clase VIP, que siempre llegan tarde), y que algunos no podríamos volar. Al final logró dejar a 4 en ese vuelo, pero a los otros 4 los metió en el vuelo de una hora después. No importa, ya estábamos cada vez mas cerca. El único problema es que las maletas ya estaban en el avión que estaba apunto de despegar, así que nos llevamos los tickets de todos. La Paula, Iván, Caquin y yo nos fuimos en ese vuelo, y el resto en el siguiente.

El avión era bacán, de esos con pantallita personal y control remoto. Ví una película y después estuve jugando al colgado :P. No quería dormirme porque estaba muriendo de hambre y no me quería perder el desayuno. Pero caí… me dormí 20 minutos, y cuando desperté ya estaban retirando las bandejas. Pero sorpresa… ya no me dolía nada. Iba camino a Chilito. Entonces… ¿fue solo estrés? ¿Fue un ganglio inflamado en vez de la amígdala? Probablemente.

Llegamos a Chilito a las 5:40 de la mañana y sacamos las 8 maletas. Iván y Caquin se fueron y con la Paula esperamos al resto, mientras paseábamos por el Duty Free. A las 7 llegó el otro vuelo. Entregamos las maletas, acordamos que íbamos a hacer con Lan, y cada uno al fin a su casita.

Llegué a mi casita, saqué todo de la maleta y lo tiré a la terraza. Había olor a moho.

Hoy ya me da risa todo esto. Aunque todavía tenemos pendiente el asunto Lan. Si no nos reembolsan por las buenas, vamos a tener que meterles una demanda colectiva. Después nos enteramos que dos chicos más de la Chile también perdieron la misma conexión al día siguiente.

Para mas, el miércoles llegó un mail de Gustavo Bruzual (el que organizó la conferencia), diciendo que tuviéramos ojo, porque a una persona le habían clonado la tarjeta de crédito en el hotel. Si, en el Hesperia Isla Margarita… 5 estrellas. Juaz!!!

Además ayer llegó otro mail, diciendo que la IAU iba a presentar una queja oficial por la atención del hotel. Ven… no fui sólo yo la que sintió los malos tratos :P

Yo a Venezuela no vuelvo ni aunque me paguen. Y para variar, como ya me ha pasado con otros viajes… vuelvo queriendo aún mas a mi Chilito lindo.

Dejo la linda fotito de nuestra espera en el aeropuerto.


31 de octubre de 2007

Infierno en Venezuela, Parte 2

El viernes nos cambiaron a todos de hotel, porque esa noche había una mega fiesta de “la polar” (la cerveza nacional) y tenían todo el hotel reservado.

Tomé desayuno temprano (mala idea), hice el check-out sin problemas, y me fui a las charlas que al fin eran de estrellas variables. Saliendo como a las 12, nos tomamos un bus al otro hotel (Hesperia Playa el Agua). Y allá estuvimos, casi 3 horas, peleando por que nos dieran las piezas.

Primero había que buscarse para encontrar en que pieza estaba uno. En un montón de hojas con nombres, que por supuesto no tenían ningún orden alfabético. Una vez encontrado mi nombre, el jugo para que nos dieran las llaves. Nos pedían facturas, tarjetas de crédito, fotocopias insólitas… y nosotros explicando que veníamos por la conferencia (de la cual no tenían idea) y tratando de hacerles entender que estaba pagado y que NO nos habían dado factura porque en el otro hotel nos dijeron que ellos la mandaban por interno… patrañas. Así discutiendo por horas, entre que supuestamente llamaban al otro hotel. Y entre medio vi que Claus con la señora venían a reclamar que sus llaves no abrían la pieza. “Usted debe tener algo que las desmagnetizó” le respondieron. Insólito. Sobre todo después de que lo mismo le había pasado antes a mucha gente.

Se acercaban las 3 de la tarde, hora a la que cerraba el lugar para almorzar. Tenía sueño, hambre, calor, cansancio, y la Favi a mi lado reclamando que no le encontraban una pieza, mientras que se moría por su intoxicación. “Pero tranquila” fueron las últimas palabras que escuché que le dijeron antes de explotar.
- “Como quiere que esté tranquila si está enferma y la tienen aquí parada esperando, con sus maletas, con el calor que hace y muertos de hambre”
Eso fue a gritos. Y eso que yo siempre he sido excesivamente paciente con la gente que me atiende, pero esta vez me habían superado. Y entonces lo increíble… en dos minutos yo tenía mis llaves en la mano, y aunque a la Favi no le tenían pieza todavía, le pusieron la pulserita del all-inclusive (para que fuera a almorzar) y le guardaron las maletas mientras solucionaban el problema. Plop! Parece que allá las cosas si funcionan a gritos.

Después de almorzar corrí a dejar mis cosas a la pieza y me fui a la playa. Allá nos encontramos con Giuliano, que nos contó su recepción. Le habían dado las llaves de una pieza ocupada (para variar) y cuando entro había una tipa en pelotas mirándose al espejo, que pegó un grito cuando lo vio. El cerró la puerta, pero a los 5 segundos salió el marido de la tipa y quería pegarle. Ahí una de las señoras del aseo lo tuvo que calmar :P

También apareció la Favi, que al fin tenía su pieza, para 3... pero con una sola cama de tamaño king. Ella ya no quería pelear más, asi que dejó que sus compañeras se hicieran cargo.

En la noche se me ocurrió la peor idea del viaje. Nunca me han dado confianza los jugos rojos, pero tenía sed y la otra opción era uno de naranja, que era pura agua. Así que probé el famoso "fruponge"… una mezcla de frutas tropicales con mucha guayaba. No llegué ni a la mitad del vaso cuando empecé a sentir los gorgoritos en mi pancita. Me fui a acostar, porque me sentía mal. Llegando a mi pieza tuve que matar a dos cucarachas para poder acostarme. Y luego empezó el show… al baño cada media hora. ¿Por qué nadie me avisó antes que la guayaba es laxante? Demonios… estuve toda la noche mal. Incluso en la mañana, cuando mi compañera de pieza entró a la ducha, tuve que salir dos veces a los baños de la piscina.

Y así me fui al desayuno, a comer galletitas de salvado con té. Y cuando me encontré al fin con la Claudia, me dio unas pastillitas milagrosas, mejores que las de carbón. Muy mágicas eran, porque eso fue el sábado en la mañana. Ya estamos a miércoles y todavía no puedo ir al baño. Pero al menos sirvieron para que el vuelo no fuera tan desastroso.

De ahí otro show mas. El check-out…. Tarjeta de crédito, factura, y cuanta cosa más nos pedían. “Pero señorita, si está todo pagado. Llame al otro hotel”… Y se fue a ver… y siguió viendo, mientras atendía a otra gente y a mi me ignoraba. Hasta que al fin llegó una tipa que se veía mas eficiente (al parecer debe haber sido caraqueña jejeje) y trajo una lista donde nos podían buscar y ver si estaba todo pagado. Obviamente la lista estaba en desorden, pero ya no importaba. Me logré encontrar. Entonces quedó uno de los tipos de recepción a cargo de hacer el check-out de todos los del congreso. Todos iban bien rápido. Pero cuando llega mi turno, le digo que le había pasado las llaves y los tickets de toalla a la otra niña de recepción. “Ahhhh” me dice. “Entonces tienes que hacer el check out con ella” Carajo.
- “Señorita… ¿está listo mi check-out?”…
- “Ups, se me había olvidado”
Y se fue media hora para adentro, y volvió… para ssguir atendiendo a otra gente. Yo ya muerta de calor otra vez, con hambre y con la guata que todavía me dolía. Y la perseguía por todo el mesón para que me pescara. Y me decía “si si, ya voy”.

En un momento me sentí demasiado mal y... o me ponía a llorar o gritaba. Opté por gritar. “¿Señorita, me puedo devolver mis tickets y mis llaves para que me haga el check-out él (el otro niño) que si sabe como hacerlo?”
Me miró con cara de nada y dijo un lindo “No”.

Me agarré la cabeza y pensé que me iba a morir sobre el maldito mesón. Carsten se acercó a ver como estaba (él sabía que yo andaba enferma). Y le explico que ya me tenía harta que estaban puro tramitándome y que me sentía mal.
Cuando veo que la tipa se va a atender a otro cliente mas, alcancé a decir un ultimo “señorita”, ya con voz de… “por favooooor”. Me mira y me dice “váyase, si ya está lista”. Plop… quizás hace cuanto rato que estaba lista y me estaba jodiendo. O quizás en verdad nunca hizo nada, y aún estoy chequeada en el hotel. Pero ya no me importa, total nunca transé a dar mi tarjeta de crédito :P

Y ahí me fui a almorzar… arroz sólo. Y me robé unas galletas de salvado, porque algo me decía que el viaje a casa no sería nada fácil.

A las 3 de la tarde tomamos el bus al aeropuerto.

Continuara…

También dejo fotos de esa playa, que era harto más grande que la otra.

30 de octubre de 2007

Infierno en Venezuela, Parte 1

Dicen que siempre que pasan cosas buenas y malas, hay que contar lo malo primero, para después quedarse con el recuerdo de lo bueno.

Nuestro viaje empezó mal apenas llegamos a Venezuela. Nos habían dicho que por todos lados ofrecían cambio ilegal de dólares a bolívares, pero nunca pensamos que fuese tan descarado. Saliendo de inmigración, se nos acercaban los tipos de la guardia nacional, vestidos de uniforme, a ofrecernos cambio. Cambiamos unos pocos dólares en una casa de cambio legal (porque nos dijeron que los mulas te podían dar bolívares falsos) y corrimos hacia el aeropuerto nacional. Íbamos atrasados, y las colas allá son eternas. En casi todas partes atiende una sola persona, y la palabra eficiencia parece no existir. Luego del check in… correr de nuevo a abordar. Pero llegando ahí nos dicen:
- No han pagado la tasa aeropuertoaria (o como se escriba)
- ¡Pero por qué no avisan antes!
- Nunca avisan :P
Entonces… devolverse un tramo a pagar la famosa tasa (menos mal que cambiamos algunos dólares antes) y correr de nuevo a embarcar. Una vez adentro… rabia. Nos dieron mal el vuelto, y no a mi… a todos los que no lo contaron. Porque Rob pasó antes y alcanzó a darse cuenta que lo estaban cagando. Fueron 5 mil bolos cada uno (como 2 dólares) y aunque es poco da rabia que los mismos tipos que trabajan en el aeropuerto te estafen.

Después el vuelo de Caracas a margarita… con unas turbulencias que al menos me hicieron relajarme como si hubiese estado en fantasilandia. Hasta gritos hubo jejeje. Y al lado mío un abogado venezolano que me habló pestes todo el camino. Se quejaba de las cosas que hace Chávez y decía que eso no era un país. Y me hizo una advertencia: “cuando en margarita veas a alguien que te atiende pésimo y no está ni ahí con arreglar nada… ese es un margariteño al que nada le importa. Después de mucho rato puede que llegue un caraqueño a arreglar el problema”… uff no pensé que eso era un presagio tan real de lo que se nos venía.

Llegamos al hotel (Hesperia isla margarita) como a las 10 y nos quedamos mucho rato esperando para hacer el check in… claro, porque por ejemplo mi nombre no existía. Tenía que adivinar el nombre de mi compañera de pieza para saber donde estaba. Me acordaba solo que se llamaba Maria, así que comprenderán la linda búsqueda que tuve. Y no era la única con el mismo problema. Por mientras, la Paula y la Favi que habían llegado antes nos fueron a sacar comida porque a las 10:30 cerraba el restaurante

Comimos pizzas y pastas de “la trattoria” que estaban bastante buenas. El calor allá es impresionante, incluso a las 11 de la noche que ya eran. Te sientes pegoteado (aprox. 90% de humedad)

De ahí nos fuimos a conocer la playa y nos quedamos ahí conversando hasta tarde. Ahí nos enteramos de los problemas que había tenido la gente que llegó antes.

Los primeros en llegar fueron los organizadores. Para sorpresa, cuando preguntaron por la reserva para IAU, les dijeron que no había ninguna… “¿pero como? Si tenemos reservada la mitad del hotel, y las 3 salas de conferencia”.

Lo que había pasado… el tipo que les hizo la reserva se fue de vacaciones y no dejó nada anotado. No se como habrán solucionado el atado… pero cuando llegamos al menos teníamos piezas… algunos.

La gente que se quedó en el otro hotel (Hesperia playa el agua) sufrió por los errores con las piezas. Una señora de argentina nos contaba todo el desastre. A una pareja la mandaron a una pieza y cuando entraron, había ropa adentro. Otros tuvieron menos suerte, y se encontraron con una pareja durmiendo adentro. Otros llegaron a una habitación donde el techo estaba en reparaciones y lleno de estuco. Y otros más, entraron a una y había un pintor… todo un jugo. A unos cuantos les pasó que las llaves no abrían. Al final de dar mucho jugo, mandaron a 11 personas a otro hotel por esa noche… porque no quedaban piezas libres (¿como no les dicen antes?). Y al final al día siguiente los mandaron al mismo donde estaba yo.

Dentro del hotel yo no tuve mayores problemas, salvo tener que pedir por favor que me cambiaran las toallas del baño, cuando ya era el tercer día (las 5 estrellas no las vimos por ningún lado) y que no se te ocurriera estar apurado por un café en el desayuno. Una vez me sentí dentro de una broma de video match. Pedí un café y la señorita me dice “enseguida”. 5 minutos y nada, le pedí a otro tipo… “enseguida” 5 minutos más de verlos pasearse a ambos, y nada. Le pedí a otra señorita, y ella si volvió al tiro… con el café, pero sin la taza. “Vuelvo enseguida” me dice… y se lleva el café con ella. Al rato llega con mi taza… pero SIN EL CAFÉ. Carajo… se fue de nuevo y se quería llevar la taza… pero esa vez le dije que me la dejara… ya veía que volvía a llegar con el café y sin la taza. En eso deben haber pasado 20 minutos y yo ya me había comido todo, así que me tomé el café sólo :P

Pero hasta ese entonces, todavía todo me daba risa… total, yo no pagué por nada jeje.

Pero otra gente si tuvo atados más fuertes. A uno de los profes (no me acuerdo ya cual fue), le entregaron una habitación con sangre en el lavamanos. Y a otros les explotó el aire acondicionado y les empezó a salir una cosa negra. Eso como a la hora de almuerzo. En la noche aun no les arreglaban nada ni los cambiaban de pieza.

Además de gente que se enfermó… pero eso ya no era culpa del hotel. A todos los picaban miles de mosquitos, menos a mi para variar, que no me picó nada. A una niña la picó una medusa y le dio una infección brígida. Y la Favi se empezó a poner roja y llena de sarpullido… intoxicación con mariscos le dijeron, aunque ella dice que nunca le han dado problemas. Le inyectaban corticoides, pero cuando se le pasaba el efecto volvía a estar mal… y así como 3 días.

Y que decir de las gargantas… todos medio afónicos porque el calor era insoportable pero dentro de las salas de conferencia hacía frío. Yo andaba con el chaleco para todos lados, y hasta unos calcetines en la mochila.

También me quise morir cuando a mi cámara se le trabó el zoom óptico, el primer día, y no pude tomar más fotos. A varia gente le fallaron las pilas, e incluso a uno le salió una franja morada en el laptop. Por lo menos en mi caso, la camarita se arregló acá en Chilito. Conclusión… el problema era el 90% de humedad.

No tengo mas tiempo ahora, pero ya se viene la historia del tortuoso cambio de hotel, con mis 2 salidas de madre (en el check in y check out), el infierno en carcas con Lan lavándose las manos por dejarnos botados, y al final lo lindo… un tour de un día que contaré al final para quedarme con ese recuerdo.

Continuara…

Igual el hotel y la playa eran bonitos, asi que dejo unas fotis, mientras las ordeno todas para subirlas al picasa (porque tengo una mezcla de fotis de distintas camaras que me consegí)

9 de octubre de 2007

Incontinencia emocional ??

Después de irme al fondo del hoyo y dejar en pausa el paper y las reuniones con Marcio, decidí ir a un doctorcito. Porque es normal tener pena porque el pololo esté lejos, o estresarse por las cosas que no salen, pero cuando ya empieza a afectarte físicamente, es hora de pedir ayuda.

Luego de una hora dentro de la consulta del doc, que sacaba y sacaba cosas de mi vida, tuvimos conclusión.

Diagnóstico: Una serie de eventos desafortunados…. naaa, esa es una película jejeje. Una serie de eventos estresantes que generaron stress acumulado que explotó en el momento en que me quedé sola, con pena y con tiempo extra para pensar. Mi cerebrito se fue de vacaciones sin permiso y me produjo "incontinencia emocional". O sea, se votó en huelga a tal punto, que ya ni siquiera se preocupa de controlar mis emociones.
Por eso era natural que me vieran salir las lágrimas en reuniones, en la sala de compu, en el metro… y que eso me diera vergüenza y llorara aún más.
También eran normales las taquicardias y temblorcillos cuando veía mucha gente, porque me daba susto que me preguntaran como estaba y ponerme a llorar.... otra vez
La falta de hambre y la lentitud… efectos secundarios al hecho de que mi cerebro no quiera hacer nada. Ni siquiera digerir.
Y por último, mis recientes problemas de concentración, entendimiento y memoria… un escudo del cerebrin para obligarme a descansar.

Solución: Haber dejado en stand by a Marcio y el paper fue el primer paso. Ahora seguimos con una píldora mágica anti-stress, vitaminas levanta-ánimo (y estado físico) y muuuuchas horas de sueño, para poder terminar el semestre bien. Y en lo posible, evitar situaciones estresantes hasta que termine los cursos… o sea… las palabras “paper” y “reunión” quedan prohibidas por el resto del año, y evitaré a toda la gente que se me acerque con cara de pena a preguntarme como estoy. Se que se preocupan, pero esta vez solo necesito olvidarme de todo por un rato.

Ahora me voy a descansar… son órdenes médicas jeje

1 de octubre de 2007



¿Por qué lo malo siempre llega todo junto?

Creo que estoy a punto de rendirme... aunque en realidad ya me haya rendido parcialmente.

A mi viejo barrilito, mañoso, picota, que de niña me rascaba la espalda... hasta siempre opa

30 de septiembre de 2007

Mirasol

Siguiendo con la necesaria recarga de baterías, partí este fin de semana con mi Janin a Mirasol.
El par de pastelas nos fuimos el viernes en la noche a pajaritos, para enterarnos allá de que no salían buses a Algarrobo desde ahí. Así que de vuelta al metro usach y ahí si había… aunque tuvimos que esperar casi 1 hora para el siguiente bus. Pero con mi Janin, el tiempo siempre vuela porque la conversa nunca ha faltado.
Llegamos allá como a las 11, jugamos cartas (“Ruminó”) y hablamos al lado de la chimenea como hasta las 3.

El sábado nos despertamos tarde, y decidimos ir a comer. Pero como nos cambia la vida, ahora era ella la que me invitaba a mí. Comimos en “los patitos”, y para recordar mi infancia en esos lugares, me comí una clásica escalopa con papas fritas. Luego un largo paseo por la playa, jugoseando y sacándonos muchas fotos poseras. No faltó el clásico paseo por las ferias artesanales, donde al final pillé un collar barato y bonito. Y la jugosa de mi amiguis se enamoró de una lámpara y la terminó comprando. Hay que decirlo… era bien bonita.
Cuando pasamos frente a los videojuegos, no pudimos evitar entrar a jugar un par de fichas. Aunque está todo muy cambiado. Cada vez hay menos videojuegos y más de esas maquinitas en las que juegas para ganar monedas. Obviamente no nos ganamos nada jeje.
En la noche mas juego de cartas (“uno”), bachillerato y yenga. El yenga derivó finalmente en dárnoslas de constructoras y empezar a inventar figuras. Y luego nos quedamos dormidas al lado de la estufa viendo una película (“Finding Neverland”).

Hoy despertamos como a las 12, pero la verdad es que hacía demasiado frió para salir. Así que nos quedamos en casita, comimos algo rico, ordenamos la casa y terminamos de ver la película. De ahí al terminal y de vuelta a Santiasco… pero con las pilas mas cargadas.Esperemos que esta recarga duré más que la anterior, aunque para eso tenga que faltar a reunión :P

Mañana tengo que entregar prueba de estadística… ¿a quien se le ocurre mandarnos una prueba para el fin de semana? Pero filo, lo pasé chancho, respiré aire puro, me reí montones, también lloré algo y saqué un poco de todo lo que me está pasando, para entender en parte que es lo que me tiene tan mal últimamente. ¿Para que quiero un psicólogo si mi amiguita logra sacar todo lo que tengo dentro?

Gracias amigui por la terapia gratuita :P

22 de septiembre de 2007

Semana dieciochera

La semana dieciochera partió con un asado de Asia-Team en el intercomunal. Siguió con una visita en familia al parque Inés de Suárez y terminó con una visita a la recién inaugurada casa de mi tía en Nos, donde por la tarde subimos al cerro. Como esperaba, comí harto choripán, e incluso comí unos churros rellenos de manjar que hace mucho no veía. Pero definitivamente me quedé con un sabor de “me falta un poco de naturaleza”.

Por eso hoy fuimos con Zelaya al asado de Cristian, en el San Cristóbal, para celebrar su venida a Chile y aprovechar el "18 chico". A la vuelta, decidimos tomar el teleférico hasta la virgen. Hace demasiados años que no me subía, y me sentí increíble, como si toda mi infancia se hiciera presente. Y para bajar, rematamos con el funicular. Además dejamos pendiente una visita más aventurera y ejercitada al cerro, para subir a la antigua, es decir… a patita.

Increible lo que un poco de naturaleza puede hacer para recargar las baterías.

13 de septiembre de 2007

no da ni pa titulo... jugo

Los comas debieran ser un derecho de todo ciudadano. ¿Sería lindo no? Llegar a un hospital y decir... "póngame en coma 2 meses". Y ya... despiertas cuando quieres.

¿Toy hablando tonteras cierto? mmm... no me pesquen. Solo fue un mal día, o una mala semana... quizas ya sea casi un mal mes. Y ya no me da pa disimularlo. Pero al menos sigo confirmando una teoría... cuando veas que alguien está evidentemente mal, no preguntes "¿Que te pasa?".

¿Es que acaso no es evidente?

4 de septiembre de 2007

Porque me gusta el agua


Primeros días de septiembre y ya se empiezan a sentir los aires primaverales. Es un mes hormonal, como dijo Iván Torres, que intercala los días fríos con los cálidos. Y para una lagartija amante del sol como yo, ver sus rayos en la mañana es motivo para sonreír.
En las calles ya se notan las diferencias. Hemos ido dejando de lado las parkas, y a la salida del metro Santa Isabel, ya no se instalan a vender bufandas y gorros… ahora venden coloridos collares. Jonny se aparece con sus pantalones amarillos, y pregunta si vamos a hacer una fiesta de la primavera. Y mi pesimismo invernal característico se va convirtiendo paulatinamente en optimismo.

Hoy fui al Jumbo a comprar pilas para la cámara, y aproveché de canjear unos puntos. Canjeé un purificador de agua “brita”. En la tarde venía en el metro pensando en llegar rápido para hablar Aldo, pensando en que le iba a contar que ahora ibamos a tener agua rica. Pero entonces me lo imaginé diciéndome que no encontraba diferencia de sabor, y que el agua no sabe a nada. Ahí mismo me dio un ataque de risa, y un niño de unos 5 años, con cara de duda, se me acercó y me preguntó: “¿Por que se ríe?”… pensé dos segundos y le respondí: “Porque me gusta el agua”. El niño se fue con cara de susto. De seguro que pensó que yo estaba loca, pero no podía explicarle a un niño lo que se siente amar hasta las más pequeñas mañitas.

25 de agosto de 2007

Se mira pero no se toca

Soy nostálgica de tiempos antiguos, cuando las comunicaciones se hacían por carta. ¿Se imaginan lo lindo que debe haber sido esperar a que llegara una carta, y lo feliz que debe haber sido una persona cuando la recibía?

Soy detractora de las nuevas tecnologías, de msn, de skype e incluso del teléfono. No me gustan, son dañinos. Te hacen creer que tienes a esa persona tan cerca, cuando en realidad está tan lejos. Y nos vuelven dependientes, porque aunque no me gusten los tengo, los uso, y a veces incluso los necesito… porque ya nadie me va a escribir una carta a la antigua.

¿Se han imaginado lo que siente un niño al que le prohíben comer caramelos, pero lo llevan todos los días de paseo a la confitería?

Se mira pero no se toca


21 de agosto de 2007

Camarita amiga

Hace tiempo que dejé de escribir regularmente en el blog. Y es que generalmente me gusta acompañar los posts con fotos. Pero al fin, despues de varios meses sin camarita, me compré una. Como me gustaba mi camarita antigua, compré una casi igual pero un modelo más avanzado(Konica Minolta Dimage Z5). Lo que me gusta de esta maravilla es que tiene la opción de poner todos los controles manuales (igual que la anterior) y un excelente zoom óptico (12x). Pero la diferencia de la anterior (aparte de un poco mas de zoom y megapixeles) es que tiene la opción de adaptarle una infinidad de filtros... por supuesto, la compra vino acompañada de un pack de accesorios correspondientes, como el bolsito, 2 Gb de memoria, trípode y varios filtros y lentes.
Ya estoy emocionadita por que llegue. Ademas fue mi primera compra en amazon :P
Asi que espero en unos 10 días más, tener a mi nueva amiga para empezar a disfrutarla.