
Fantasilandia inauguró juego nuevo (wild mouse mountain), y como hace años no hacía una visita por esos lados, decidí ir a dar un paseo. Intentamos organizar algo con todos los ociosos que nos estamos quedando en Santiago, pero debido a la falta de respuesta (por no decir que no aperraron), partimos solos Aldo y yo.
Aunque sabía perfectamente como llegar en metro, Aldo insistió en probar el transantiago en su día de estreno, que además era gratis. Por suerte no tuvimos los problemas de toda esa gente que se vio en la tele... la micro pasó altiro, y no iba muy llena. Igual había gente que reclamaba, no se por qué, aunque la mayoría nos limitábamos a reír.
Llegamos allá 10 minutos antes de que abrieran, y ya había cola para entrar. Pero asumiendo que en la mañana nunca hay tanta gente, nos fuimos de entrada a los juegos que suelen estar más llenos: Boomerang, Evolution, Extreme Fall y Black Hole. Eso antes de almorzar, porque la cola del Black Hole ya fue lo suficientemente larga como para que acechara el hambre.
Después de almuerzo, algo más relajado para bajar la comida: Fun Karting. Una carrera que ganó Aldo en la última vuelta, y que le costó ser chocado por el que quedó segundo al llegar a la meta (¿habrá sido a propósito? jejeje).
Con la comida ya digerida partimos a los juegos de verdad otra vez... Crazy Dance, Top Spin, DiskO.
A estas altura se preguntarán que pasó con el motivo de nuestra visita, la wild mouse mountain. Resulta que pasamos al lado muchas veces, la miramos, la estudiamos, y realmente no valía la pena hacer la cola por eso. Una montaña rusa chica, sin loops, sin grandes caídas, y cuya única gracia era que el carro, con cara de ratón, se giraba rápido en las curvas.
De lo que no conocía, me gustó el Top Spin... es como una barra en la que te sientas y se levanta cual barco pirata, hasta dejarte de cabeza para darte un giro vertical cuando estás arriba (excelente). Luego te dejan de cabeza, y unos chorros de agua se encargan de quitarte el calor (te tiran el medio chorro en la cabeza los bestias, pero la dura que es refrescante).
El DiskO tampoco lo conocía, pero no lo encontré muy destacable. Una mezcla entre barco pirata y tagadá, pero que no sube muy alto ni gira muy rápido.
Revisando lo que nos faltaba por conocer partimos hacia el Rapid River, unas balsas gigantes que van por un río y al final tienen una gran caída. Al final de la caída la balsa de hundió hacia el lado del tipo mas grande, quién recibió toda el agua por la espalda. El resto solo nos empapamos los pies, aunque mis zapatillas demostraron una vez mas que el goretex es una de las maravillas tecnológicas… mis calcetines quedaron intactos. La última fila había sido larga, y estábamos agotados, pero antes de irnos, pasamos nuevamente por el Extreme Fall. Aquí apareció toda mi parte jugosa. Mientras caíamos se me levantaron los pies (obvio no)… hasta ahí todo bien. El problema fue cuando llegué abajo. Apareció el tipo que te desabrocha, y debo haber estado tan pegada todavía con la caída, que él me tuvo que bajar los pies (algo asi como un… “ya terminó… respira”) jeje. Es que no podía salir de ahí sin haber hecho el ridículo una vez en el día al menos jejejeje.
En la noche nos dolían los pies y la espalda (no lo digan, si se que estoy vejeta), pero nada que una buena ducha y una pizza a domicilio no pudieran solucionar. Comí tanta pizza, que la panza me dolió como hasta las 11 de la noche. Es que taba guenisima (doble queso, carne, doble peperoni).
Hoy… despertar tarde y ver el tenis todo el día. Gonzales me ilusionó, y en el tercer set del Nico volví a recuperar la esperanza… pero perdimos : (
Pa la próxima será ;)
En la tarde usé por primera vez mi nueva juguera, para preparar el bailey's pa mi cumpleaños. De una de whisky saqué 5 de bailey’s y un vaso extra que claramente no iba a echar al refri… así que me lo estoy tomando jejejej.
Salud!!!