martes, 2 de febrero de 2010

Lyon 671

Hoy anduve en el viejo barrio...

No me sorprendió ver cerrada
la florería de la Meche.
Sin la Maca, sin Fernando,
sin señoras escogiendo ramos,
ni el vacío de color que produce,
su ausencia de flor.

Tampoco me extrañó ver cerrado
el kiosko de Manuel,
sin dulces, sin chocolates,
que azucaraban mi niñez,
ni revistas de monitos
que acompañaban mis tardes.

No llamó mi atención
el supermercado vacío,
ni las rejas de la calle,
pintadas hoy de azul,
sin nadie sentado,
sin mi perra asomando su cabeza.

Llegué frente a la casa
esa en la que crecí,
que habité más de veinte años
(22 para ser exacta).
Y ya no era roja,
la habían pintado de gris!

Ya no había pasto,
ni plantas que impidieran mirar.
Y la puerta estaba abierta.
Es que ya no era casa,
sino venta de repuestos,
de pájaros con motor.

Y me sorprende, no entiendo,
no me cabe en la cabeza
tanta herejía.
¿A quien se le ocurre
vestir de nostalgia
mi gran castillo rojo?

Quise pasar de largo,
con la vista nublada,
y no pude evitar mirar atrás.
Sentí humeda la mejilla,
giré otra vez, y seguí caminando.
Con un poco de gris en el alma.

6 comentarios:

rosmarie dijo...

Que tiempo que no me metía a tu blog y justo me encuentro con estas lineas llenas de nostalgia. Guarda los bellos recuerdos, que de esos hay muuuuchos.... y un poco de nostalgia nos hace más reales
Ma

Monin dijo...

Asi es madre mia. Los recuerdos no te los puede quitar nadie.
Puse una fotito para que veas como está por si no has pasado por ahi

rosmarie dijo...

Está escrito de forma muy bella.
No has pensado enviarlo a Santiago en 100 palabras?

Monin dijo...

jajaja nop. Después de años de escribir y luego borrar todos mis arranques poéticos, el primer paso fue dejar algunos en el blog. De ahi a algo mas público necesito que me guste algo de verdad verdad.

Layfan dijo...

Qué linda era tu casa!!!

Monin dijo...

Si, era un castillito. Aunque reconozco que cuando chica no me gustaba tanto, porque por dentro era fria y oscura