La semana dieciochera partió con un asado de
Asia-Team en el intercomunal. Siguió con una visita en familia al parque Inés de Suárez y terminó con una visita a la recién inaugurada casa de mi tía en Nos, donde por la tarde subimos al cerro. Como esperaba, comí harto choripán, e incluso comí unos churros rellenos de manjar que hace mucho no veía. Pero definitivamente me quedé con un sabor de “
me falta un poco de naturaleza”.
Por eso hoy fuimos con
Zelaya al asado de Cristian, en el San Cristóbal, para celebrar su venida a Chile y aprovechar el "18 chico". A la vuelta, decidimos tomar el teleférico hasta la virgen. Hace demasiados años que no me subía, y me sentí increíble, como si toda mi infancia se hiciera presente. Y para bajar, rematamos con el funicular. Además dejamos pendiente una visita más aventurera y ejercitada al cerro, para subir a la antigua, es decir… a patita.

Increible lo que un poco de naturaleza puede hacer para recargar las baterías.
1 comentario:
negra fue bakan! estoy esperando la ruta por el sendero aventurero y fotoso!
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